domingo, 10 de noviembre de 2013

Bomba de tiempo

Sos una bomba de tiempo,
Un trozo de locura,
Envenenamiento por traición.
 
Sos el elixir tósigo
Aroma a flor de abril
Que derrama gota a gota
El elipse de mis ojos.
 
Sos el boceto perfecto
El caos encapsulado en mi universo,
La divina hora del amor
Que cuantifica las estrellas
Y los lunares de tu cuerpo.
 
Sos un naufragio de besos consternados
Y un par de pupilas indecisas,
Que me estrujaron fuerte
Mientras adiós me decían.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Miserable

Tengo el alma dividida en cinco continentes
Y un territorio de hielo en el espíritu,
Un ejército de dudas cabalgando en el cerebro
Humo en la boca, un cigarro entre los dedos.

Un circo decadente tras el lóbulo de mis ojos,
Y un domador adicto y deprimido
que observa a la bestia, esperando ser embestido.

Las manos tejen sus propios dedos,
Desesperación es el lenguaje de mi cuerpo;
¿Es posible inhalar todo el aire de la habitación,
Y Elevarme como globo de helio?

¿Podría contener el envase de mi esqueleto
Un poco más de infortunio que los del resto?
Es tiempo de redirigir la mirada,
Y apuntar la flecha de la evolución directo al cielo.

Fe de erratas, hago constar que me equivoqué
Al expresar tan triste lamento,
Remarcando el punto final después de la “O”

Concluye la creación de este miserable pensamiento.

Ojos miel de otoño

Ojos miel de otoño,
El amor no obedece a nuestras esperanzas.

Es la mirada triste del amor,
Que entre semioscuros y ojos burdos,
Como soga roza el cuello,
Como filo en las costillas
Amenaza con el miedo.

Ojos miel de otoño,
El amor rompe la monotonía del pensamiento,
Y en lo espeso del firmamento
No está Dios rehaciendo los destinos

Para que tu corazón se cruce con el mío.

Esa tonta analogía

Te buscaba porque,
Eres la pregunta y absurdamente la respuesta
La razón para buscarte, es la que me hace huir así.

Te pensé porque
Eres el gran problema e irónicamente la solución
La peor contradicción
Una humillante obsesión.

Eso que dudo de ti, lo justifica tu presencia
Todo lo empeoras y alegras
Como costumbre a que el cristal esté en mis venas.

La locura de mis sueños, mi temible pesadilla
Significas la paciencia de los días,

Esperando resolver la ecuación: ¿me voy o me quedo todavía?

Desde este océano de hiel

La soledad tuya
La soledad mía
La misma materia
La misma sinfonía.

La soledad tuya
Y la soledad mía
Que no se unen
No hay empatía.

La historia tuya
La historia mía
Dolores afines
Memorias distintas.

El silencio tuyo
La elocuencia mía
Y el alma cubierta

De piedra caliza.

sábado, 4 de mayo de 2013

Carta a Dios


 Encuentro tu bondad muy cerca de mis miedos
Aparcada en el instante de luz que me libera del dolor
En la tesitura del canto de las aves
Y en el soplo de vida que le regalas a mi corazón.

Encuentro tu amor plasmado en las tintas del amanecer
Y en el hilo de esperanza que me sirve de guía,
En las respuestas que llegan de formas misteriosas
Para enfrentar mis problemas con sabiduría.

Buscaba mis alas perdidas para volar a mis sueños
Y me recordaste que aún conservo mis pies para ir sin prisa
Me arropaste en la ausencia del  calor de un recuerdo
Y diste cuerda a la caja musical de  mis sonrisas.

 Encuentro mi destino dibujado por tus manos
Y trazado con sabiduría,
Que la tempestad nunca me alcance en tu regazo
Ni la melancolía de los días grises opaque el brillo de tu encanto.









lunes, 29 de abril de 2013

El cementerio de los ángeles


El cementerio de los ángeles
Donde muere el sol en el ocaso,
Intruso fiel
De mi falso esquema humano.

Tierra falaz donde mis pies hunden en barro
Bajo el dorado manto donde posa la alborada.
Ten misericordia Señor
Que tu siervo se sofoca en el clamor de tu  llamada.

El cementerio de mis ángeles,
Donde reposo en el olvido.
En aras de Azrael
Y el fúnebre vals de las hojas en el piso.

Arquitecto de los cielos, tan perfecta es mi morada
Perspicaces aves negras
Con detalles  diminutos
Que por mí, en su plumaje llevan luto

El deceso de las mañanas y las noches
Como un mural en los cristales de mis ojos,
Con lábil tinta en mis sollozos
Adorna el paisaje hermoso hacía otro mundo.

El cementerio de los ángeles
Cuna y consumación de los lamentos
Aquí mi piel es piedra Señor,
Dale aire a mi cuerpo.