Te buscaba porque,
Eres la pregunta y absurdamente la
respuesta
La razón para buscarte, es la que me
hace huir así.
Te pensé porque
Eres el gran problema e irónicamente
la solución
La peor contradicción
Una humillante obsesión.
Eso que dudo de ti, lo justifica tu
presencia
Todo lo empeoras y alegras
Como costumbre a que el cristal esté
en mis venas.
La locura de mis sueños, mi temible
pesadilla
Significas la paciencia de los días,
Esperando resolver la ecuación: ¿me
voy o me quedo todavía?
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